UNOEste santo nació en el siglo tercero en siria, de familia pagana, fue consagrada por sus propios padres, preparado e instruido en los misterios de la magia negra, viajo por diferentes partes del mundo por macedonia, Grecia, Egipto y babilonia, se destacó también en el arte de la astrología, para convertirse luego en un maestro del ocultismo, llegando al punto de realizar sacrificios humanos, matando niños y ofreciendo su sangre a lucifer y  a sus demonios, fue tanta su fama que se extendió por todo el mundo pagano en esa época, por esos tiempos estaba santa Justina que fue criada  en una familia pagana.

Cuenta la historia que un día escucho la predicación de un religioso católico quedando muy impresionada, tanto que logro convertirla en la religión católica, tomo la decisión de traer a sus padres  a la iglesia, después de su conversión se entregó y consagro a Dios profundamente, también consagró su virginidad para ser santa, y de pureza para su servicio, ella llevo una vida entregada al señor, se cuenta que un día paseaba por un camino y un joven pagano que paseaba quedo hechizado y enamorado de su belleza, aquel muchacho trato de conquistarla de mil maneras para convertirla en su mujer pero nada le funcionaba, ella por su parte ya había tomado los botos de conservar su virginidad, este trato muchas veces de convencerla que se acostara con el, pero como no lo pudo lograr acudió al brujo hechicero Cipriano para que con un conjuro y secreto poder enamorarla, pero ningún hechizo funcionaba con Justina, por que el amor existe en la voluntad, pues los demonios no tiene poder en la voluntad del amor, ellos dominan las paciones, lujurias, deseos impuros y otras cosas más.

Cipriano utilizó todos sus secretos hechizos y artes mágicas, pero todo fue inútil nada le funciono, por su parte Justina, se dio cuenta que estaba haciendo embrujada y atada por los démonos y hechicerías de este brujo, Justina comenzó a hacerse la señal de la cruz muchas veces en el cuerpo, invocando el nombre de dios y la santísima virgen María, para que concurrieran en su ayuda, Cipriano por su parte refuerza sus hechizos una y otra vez, pero todo es inútil vuelve a fracasar, en su confusión y frustración invoca a un demonio y le pregunta por qué nada de su magia y hechizos le funcionan, este le contesta que Justina está protegida por el Dios de los cristianos, asombrado Cipriano le pregunta ¿cómo es que es posible pues este ser sea más poderoso que tú?.

Si este dios es más poderoso que tú, yo quiero seguirlo y servirle a él, el demonio se enfureció no aceptaba perder a uno de los más fieles seguidores, de esta forma empezó a revelarse contra de Cipriano, este demonio le refresco la memoria diciéndole todo lo que había hecho y todos los crímenes cometidos, ya por esto no tenía perdón de dios, le afirmaba por estas cosas estas condenado, el cielo es para santos, este demonio lo atormentaba noche y día con el fin de desequilibrarlo, en afán de liberarse de este demonio Cipriano visitó a Eusebio quien era su amigo y un gran sacerdote católico, este lo guió logrando el arrepentimiento y conversión, lo llevo ante un tribunal y al obispo, y en presencia de todos los religiosos, Cipriano quemo todos los libros de hechicerías y maldades y se convirtió en un santo de aquí nace el nombre de san Cipriano.