Magia blanca
Magia blanca
Magia blanca
Magia blanca

La magia blanca es denominada como la magia buena en contraposición de la magia negra en donde se ha utiliza un sin número de instrumentos en virtud de intereses malignos en donde no interesa los medios en fin de alcanzar el propósito propuesto y que además se basan en los poderes de seres malignos.

Desde la antigüedad este término es conocido y practicado en tanto que la misma Biblia habla acerca del mismo sin embargo las opiniones varían en cuanto a las diferencias entre la magia blanca y la negra, que van desde la idea de que son dos nombres para lo mismo, a la creencia de que son completamente diferentes, especialmente en los objetivos y la intención. La Biblia no distingue entre la magia “buena” y la “mala”. Para la Biblia, la magia es magia. Las Escrituras no distinguen si la magia se supone ser utilizada para bien o para mal; todo está prohibido porque apela a una fuente de energía que no sea Dios.

Ahora bien saliendo del ámbito de lo que dicen las escrituras, la magia blanca es determinada como aquellos actos de liturgia mágica cuya naturaleza, métodos u objetivos son comúnmente aceptados por la sociedad donde se producen. Se utiliza como antónimo de magia negra. La magia blanca va en contra de la magia negra y es la que combate los hechizos malignos, pues la magia blanca busca la prosperidad, la integridad, el desarrollo físico y mental en conexión con el espíritu.

De esta forma son muchas las personas que le practican, si bien no son cualquier ser por cuanto para poder llevar a cabo dichas prácticas más que estudios previos el mago debe tener es un don especial que le lleve a reconocer los males y problemas de las personas en un futuro. A estas personas por lo general  les llaman Wicca  haciendo alusión a “Si no hace daño, haz tu propia voluntad”.